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Logotipo de Google en la pared de la recepción del edificio Gas Works de Dublín. CC-A by Carlos Luna

 

‘El derecho a ser olvidado’

Tras estas simples palabras, la ‘justicia’ europea acaba de entrar en un terreno pantanoso del que no sé si se podrá salir. En resumen, considera que Google, como buscador, realiza un tratamiento de datos personales y que, como tal, ha de poder permitir eliminar resultados de búsqueda sobre personas que lo soliciten.

A mi parecer, y esta opinión es completamente mía, la sentencia es descabellada. Podéis consultar la sentencia de la unión europea en el caso Google. A continuación pongo también un resumen de lo que dicta la sentencia:

La sentencia abre la puerta a la censura en la Unión Europea. Y comento tan sólo algunos puntos:

1. Si bien la norma está destinada a individuos, abre la puerta a que cualquiera pueda hacer eliminar sus resultados de búsqueda

2. ¿Qué ocurre con los datos que son públicos? ¿No puede aparecer el Sr. Costeja González en los resultados para buscar su puñetera sentencia? Google no puede discriminar entre qué datos son públicos y qué datos no.

3. ¿Vamos a tener diferentes resultados según busquemos en la UE y China que los del resto del mundo? ¿Por qué el resto del mundo tiene un superior derecho a la información?

4. ¿Quién es quién en Internet? ¿José García ha de desaparecer de las búsquedas junto con todos los que se llaman igual?

La sentencia es censora e inaplicable, y desde estas líneas reclamo una de estas dos cosas:

1. El cambio de ley de protección de protección de datos y la desaparición de la AEPD.

2. Que me permitan usar el buscador americano o de cualquier otro país en que los resultados se basen tan sólo en un algoritmo de búsqueda. No quiero ser menos que el resto del mundo.

Porquería de UE. No se puede poner puertas al campo, que se dejen de majaderías.

 

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